Tus niños haciendo deporte su importante relación con el ejercicio

Desde el jardín de la casa hasta el campo de juegos, más niños están haciendo deporte están jugando y compitiendo. Cerca de seis millones de jóvenes de preparatoria forman parte de equipos deportivos en canchas, albercas, campos y gimnasios.

Otros 20 millones solo hablamos de latinoamerica practican deportes recreativos o competitivos fuera de la escuela. Los deportes ayudan a los jóvenes de muchas maneras.

Cuando un cuerpo tiene buena condición física, se mejora la apariencia y el bienestar. Pero es aún más importante que las personas con cuerpos apropiados se mantengan sanas por más tiempo. Con una guía correcta las actividades deportivas pueden promover un sentido de satisfacción personal en la gente joven, que puede llevar a incrementar la aceptación social.

El pediatra tiene una participación vital en la realización del programa deportivo de tu hijo, para que éste tenga los resultados correctos, ya sea dentro o fuera de la escuela.

Cada joven atleta presenta un cuadro único de salud, crecimiento, madurez física y conocimiento de habilidades básicas. Un examen médico completo muestra las fortalezas y debilidades físicas de tu hijo.

Este examen físico ayuda al joven atleta a escoger el deporte que sea más adecuado para él o ella.

Tu doctor puede aconsejarte en otros muchos aspectos de seguridad, para que tu niño disfrute más la práctica del deporte, tal como una dieta apropiada y prevención de lesiones. Asegúrate de que el joven atleta reciba la mejor guía posible. Aquí tenemos respuesta a las preguntas más usuales que hacen los padres de familia a su pediatra.

¿A cuál edad debe iniciar un niño hacer deporte?

Los programas de ejercicios para infantes son innecesarios, ya que estos programas no ayudan a mejorar el buen estado físico del bebé. Es mejor esperar a que su niño tenga 6 años para iniciarlo en deportes de equipo, ya que los niños no comprenden el concepto de trabajo en equipo hasta esta edad. Se recomienda jugar libremente hasta entonces.

A pesar de que la edad mencionada es una buena guía, debemos recordar que todos los niños son distintos, ya que dos niños de la misma edad pueden crecer y madurar en distinta forma. También la constitución del niño determina su habilidad para desarrollar ciertas tareas. Cuando los niños llegan a la adolescencia existen diferentes niveles de madurez.

Un estudio realizado en los jugadores de la Serie Mundial de Ligas Menores reveló que casi la mitad acababa de pasar la pubertad, a pesar que todos eran menores de 13 años. La edad, el peso y la talla no deben ser las únicas medidas que se tomen en cuenta para decidir si se compite en un deporte a cierto nivel, también es importante tomar en cuenta el desarrollo físico y emocional de un adolescente. En la pubertad, los jóvenes adquieren más masa muscular, y por lo tanto mayor fuerza. Dos luchadores del mismo peso y la misma edad no tendrán una contienda equitativa si uno es maduro y el otro no, esto pondría al joven menos desarrollado en desventaja e incrementaría la posibilidad de una lesión.

Los adolescentes que tengan un desarrollo tardío deben retrasar el contacto con los deportes hasta que hayan alcanzado la madurez de sus contrincantes. Un niño no debe ser forzado a practicar un deporte para el que no se sienta apto, ya sea física o emocionalmente. Pero si el interés del niño por el deporte es muy fuerte, entonces se le puede permitir participar , hasta donde prevalezca el sentido común.

¿Los niños y las niñas haciendo deporte juntos?

En los últimos años se ha promovido la participación de las niñas en los deportes, tanto como las actividades deportivas para niños. Esta apertura reditúa en muchas formas, ya que teniendo la oportunidad de tomar parte en los deportes, las niñas obtienen autoconfianza y un respeto saludable por el acondicionamiento físico.

Hasta antes de iniciar la pubertad, los niños haciendo deporte y las niñas pueden competir juntos, ya que ambos tienen casi la misma talla y peso. Las niñas generalmente entran a la pubertad entre los 10 y 12 años, casi dos años antes que los niños.

Después de la pubertad los niños aumentan, tanto en fuerza como en talla, a partir de entonces, la seguridad y la cordura nos dicen que los niños y las niñas no deben ser contrincantes en la mayoría de los deportes. Sin embargo, algunas leyes dictan que si en algún deporte no hay equipo para las niñas, se les debe permitir competir para obtener un lugar en el equipo de los niños.

¿Cuáles son los riesgos de lesiones en diferentes deportes?

A pesar de las medidas de seguridad, tales como las protecciones y los cascos, el riesgo de una lesión está presente en todos los deportes. Algunos deportes presentan mayor riesgo que otros, con el fútbol encabezando la lista. Los niños y los padres deben tener presentes los riesgos que implican cada una de las actividades deportivas. La posibilidad de una lesión se incrementa con el grado de contacto de un deporte.

El fútbol produce mucha mayor cantidad de lesiones que los otros grupos de deportes con alto índice de lesiones, como la lucha libre, la gimnasia, el fútbol, el baloncesto y las carreras de pista.

Por igual Adultos y niños haciendo deporte las lesiones en la rodilla son las más severas y comunes en la mayoría. El boxeo presenta un alto riesgo de lesiones cerebrales, por lo tanto, ningún joven debe practicar este deporte.

La mayoría de las lesiones deportivas se presentan en los tejidos del cuerpo, no en los huesos del esqueleto. Sólo el cinco por ciento de las lesiones deportivas son fracturas. El mayor número de lesiones – dos tercios del total – son esguinces y distensiones. Los esguinces son lesiones en los ligamentos que conectan un hueso con el otro. Las distensiones son lesiones de los músculos.

Si los jugadores utilizan el equipo protector, se pueden prevenir muchas lesiones. Tú debes exigirle al joven atleta el uso de protecciones, y enseñarle que este equipo le ayudará a disfrutar la práctica del deporte por más tiempo.

¿Qué sucede si el niño quiere abandonar un programa deportivo?

A los niños haciendo deporte se les debe tomar en cuenta, al decidir la fin de su participación en algúno de ellos. Si un niño te manifiesta su deseo de renunciar a un programa deportivo, habla con él y pregúntale por qué quiere renunciar.

Quizá tenga alguna razón muy simple, como no llevarse bien con el entrenador o la frustración de estar “en la banca” y no participar en los juegos.

Observa a tu niño, ¿existe algún signo de estrés relacionado con la práctica del deporte, como vómitos, pérdida de apetito o dolores de cabeza?

 

¿El niño parece estar deprimido, durmiendo más de lo acostumbrado, actuando aletargado o ensimismado?

Estos síntomas pueden sugerir que el grado de estrés es suficiente, para dejar de practicar el deporte. Basa tu decisión en lo que el niño manifiesta y en lo que usted observa. Ten presente que el niño también debe aprender a no “renunciar”.

Tu hijo puede haber ganado su lugar en el equipo, evitando que otro niño participe en él. Renunciar podría ser un desperdicio, tanto para tu hijo como para otros jóvenes atletas, sin embargo, “mantenerse ahí” no siempre es lo mejor para el niño, cuando los problemas se presentan.

¿Cómo se puede prevenir el estrés relacionado con el deporte?

La fuente principal de estrés en un joven atleta es la presión por ganar. Tristemente, muchos entrenadores y padres de familia le dan más valor a ganar que a los valores de jugar y aprender. Mide el desempeño de tu hijo con al criterio del esfuerzo, un atleta joven debe fijarse metas y luchar para alcanzarlas. Responderá mejor si se le premia por esforzarse, por mejorar sus habilidades, que si recibe castigos y críticas por haber perdido.

El estrés en el deporte puede ser manejado de una forma simple. Los niños haciendo deporte deben formar parte de grupos que tengan rangos similares en cuanto a edad y grados de habilidad. En deportes de alto contacto, se debe buscar que los oponentes tengan un peso, altura, habilidad y madurez similar.

Las reglas de un deporte se pueden cambiar para hacerlas más justas para todos los jugadores, por ejemplo, la canasta en el baloncesto se puede bajar o una carrera se puede acortar.

Aprender a manejar el estrés es una parte importante del crecimiento. Los niños pueden manifestar síntomas de estrés de muchas otras fuentes que no sean deportivas, incluyendo problemas familiares, conflictos personales, presiones escolares y cambio de residencia.

El grado de estrés relacionado con el deporte siempre es mucho menor al que ocasionan estas fuentes. En la actualidad la práctica de un deporte, puede incluso enseñar las habilidades necesarias para manejar el estrés causado por cualquier problema. Esta es la razón principal por la que los pediatras recomiendan la práctica de algún deporte.

¿Las malas notas deben alejar al niño del deporte?

No existe una respuesta sencilla a esta pregunta. Aun el niño que tiene problemas en el salón de clases necesita todos los beneficios del ejercicio, la competencia y un sentido de realización. Los deportes pueden ser la única fuente de éxito en la vida del niño, y mantenerlo alejado puede ser contraproducente.

Los padres deben buscar otras causas del bajo rendimiento escolar. El conflicto con un trabajo u otras labores pueden ser un problema; ver demasiada televisión puede ser otro gran problema. En algunos casos, tanto la familia como la escuela pueden decidir si el niño no estudia lo suficiente y, en este caso, sería razonable que la práctica del deporte aumente al mismo tiempo que sus notas.

Pregúntale al niño cómo le puedes ayudar para mejorar su aprovechamiento escolar. El pediatra es el mejor entrenador que puede tener un equipo, cuando se tienen dudas sobre el niño y el deporte. Las preguntas acerca de la salud y estado físico del niño, con relación a la práctica del deporte, pueden ser mejor contestadas por un médico especializado en niños y jóvenes. Asegúrate de que al niño se le practique un examen físico completo, antes de iniciar cualquier programa deportivo.

Pídele consejo a su pediatra. Para que el niño  este haciendo deporte plenamente , mantenlo seguro y a tu cuidado un saludo Ana Vegana.

Deja un comentario